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<title>Escuela de salud: Comida basura</title>
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<description>Salud, alimentaci&#243;n natural y curaci&#243;n por medios naturales de enfermedades et</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Pesticidas de chocolate</title>
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 <![CDATA[
<p class="contenido-subtitulo"><font color="#000099"><strong>Expertos estadounidenses estudian la posibilidad de usar el chocolate como pesticida</strong></font></p>
<p><font color="#000099"><strong>Por extra&#241;o que parezca, el chocolate es un enemigo para muchos animales. Los granos de cacao, por su rica presencia de sustancias como la tebromina y la teofilina, son t&#243;xicos para un determinado n&#250;mero de animales. Ahora, un grupo de expertos del Departamento de Agricultura estadounidense aprovecha esta capacidad para elaborar pesticidas.</strong></font></p>
<p><strong><font color="#000099"></font></strong></p>
<div id="contenido-texto">
<p><font color="#000099"><strong>Apenas 240 gramos de chocolate negro puro puede resultar t&#243;xico para un animal de unos 40 kilos, seg&#250;n concluye el estudio publicado en 'New Scientist'. La investigaci&#243;n, de la que forman parte expertos de la Universidad de Massey, en Nueva Zelanda, confirma que en estos efectos est&#225; implicada la teobromina, una sustancia de la familia de las metilxantinas (que tambi&#233;n incluye la cafe&#237;na), que se encuentra en la planta del cacao, concretamente en las semillas. Cuando &#233;stas fermentan y se secan, y tras someterlas a un procesado, se obtiene el chocolate. </strong></font></p>
<h2><font color="#000099" size="3">Muerte con chocolate </font></h2>
<h2><font color="#000099" size="3">Las investigaciones realizadas hasta ahora estiman que en perros la dosis letal es de 6 a 17 gramos de chocolate negro, que es el que contiene mayor concentraci&#243;n de teobromina, por cada kilo de peso del animal. Las ratas lo metabolizan mucho m&#225;s lentamente que los seres humanos, aunque no menos que los perros. Al contrario que las personas, que necesitar&#237;an ingerir de golpe unos 50 kilos de chocolate para causarle la muerte. </font></h2>
<p><font color="#000099"><strong>Seg&#250;n la investigaci&#243;n, la mezcla de teobromina y cafe&#237;na, t&#243;xica para ciertos animales, ya se est&#225; probando en cultivos para comprobar su eficacia en la lucha contra par&#225;sitos. Para el qu&#237;mico John Johnston, uno de los responsables de la investigaci&#243;n, podr&#237;a desarrollarse un m&#233;todo &#171;de control de plagas m&#225;s responsable&#187;. </strong></font></p>
<p><font color="#000099"><strong>La presencia de teobromina en los distintos productos de chocolate puede variar en funci&#243;n de distintos par&#225;metros, como los procedimientos de procesado, el genotipo, el lugar de origen, el grado de madurez de los granos y el peso. Lo que ha quedado demostrado es que cuanto mayor es el contenido de cacao mayor tambi&#233;n es el de teobramina en el producto final. </strong></font></p>
<h2><font color="#000099" size="3">La cafe&#237;na tambi&#233;n </font></h2>
<p><font color="#000099"><strong>La mayor&#237;a de los productos que se destinan para el control de plagas de caracol contienen metaldeh&#237;do o metiocarbo como ingredientes activos, cuyos residuos no est&#225;n permitidos en los cultivos estadounidenses. Una investigaci&#243;n llevada a cabo por expertos del Centro de Investigaci&#243;n Agraria Basin de EE.UU., del Servicio de Investigaci&#243;n del Departamento de Agricultura, da cuenta de que la cafe&#237;na tambi&#233;n podr&#237;a ser un recurso eficaz para el control de ciertas plagas de animales. Producto natural clasificado por la Administraci&#243;n de Alimentos y Medicamentos (FDA) como GRAS (reconocido como seguro), la cafe&#237;na tendr&#237;a capacidad de toxicidad en cultivos alimentarios. </strong></font></p>
<p><font color="#000099"><strong>Una investigaci&#243;n realizada en 2002, y publicada tambi&#233;n en 'New Scientist', ya demostr&#243; la efectividad de una soluci&#243;n a base de cafe&#237;na como potente t&#243;xico en cultivos vegetales. Los resultados demostraron que en una concentraci&#243;n de apenas 0,01&#37;, la cafe&#237;na logr&#243; reducir una cuarta parte de los par&#225;sitos que afectaban a las lechugas (un taza de caf&#233; contiene un 0,05&#37; de cafe&#237;na, seg&#250;n la investigaci&#243;n). El estudio sugiere que la cafe&#237;na puede actuar como neurotoxina. </strong></font></p></div>
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 <dc:date>2008-01-11T18:31:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Consumer.es</dc:creator>
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 <title>Para producir un kilo de carne de vaca se consumen unos siete litros de crudo</title>
<link>http://mdidch.zoomblog.com/archivo/2007/11/12/para-producir-un-kilo-de-carne-de-vaca.html</link>
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 <![CDATA[
<p><strong><font color="#330099">Literalmente comemos petr&#243;leo: para producir un kilo de carne de vaca se consumen unos siete litros de crudo, seg&#250;n los c&#225;lculos de la industria.</font></strong></p>
<p><strong><font color="#330099"><a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/litros/kilo/carne/elpepueco/20071111elpepieco_1/Tes" target="_blank">Leer la noticia completa</a></font></strong></p>
<p><strong><font color="#330099">Esta noticia deben tenerla en cuenta los defensores del fraude del cambio climatico.</font></strong></p>
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 <dc:date>2007-11-12T13:30:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>El pa&#237;s</dc:creator>
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 <title>La comida basura aumenta la violencia social</title>
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 <![CDATA[
<p align="justify"><strong>La comida basura aumenta la violencia social.</strong></p>
<p align="justify"><strong>En un reciente estudio nutricional, al adoptar una dieta pobre en az&#250;car, se dio una reducci&#243;n del 44&#37; en los comportamientos antisociales entre m&#225;s de mil delincuentes menores de edad. &#191;Por qu&#233; entonces el gobierno brit&#225;nico sigue ignorando lo que damos de comer a nuestros hijos y se vanagloria de gastar 2.500 libras esterlinas para el control de cada ASBO (&#147;anti-social behaviour order&#148;)? El problema puede extrapolarse a cualquier zona del planeta donde hoy impera la comida basura. </strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong>En octubre de 2003, el gobierno brit&#225;nico llev&#243; a cabo en Inglaterra y el Pa&#237;s de Gales la &#250;ltima ofensiva en el marco de su guerra contra de la delincuencia, la &#147;Together Campaign&#148; (Campa&#241;a Juntos). Se buscaba plantarle cara a la delincuencia en las peque&#241;as poblaciones. El manifiesto de la campa&#241;a hizo hincapi&#233; en la &#147;gran amplitud&#148; de entidades participativas para conseguir la paz: contratos de &#147;comportamiento aceptable&#148; (ABC&#146;s); castigo por comportamientos antisociales (ASBO&#146;s); trabajo conjunto con las familias; requerimientos judiciales; retirada de veh&#237;culos; mediaci&#243;n social; alternativas culturales; trabajos de prevenci&#243;n; programas de protecci&#243;n de los testigos&#133;</strong></p>
<p align="justify"><strong>Al igual que todas las guerras, la batalla en contra de la delincuencia se acompa&#241;a de una ret&#243;rica moralista agresiva. Se busca solucionar los delitos una vez cometidos, y no el prevenirlos. Tales m&#233;todos de aplicaci&#243;n, como los muy mediatizados ASBO&#146;s, son armas interesantes porque representan acciones perceptibles, por lo menos a corto plazo. Pero consideremos lo que est&#225; ocurriendo a largo plazo&#133; </strong></p>
<p align="justify"><strong>Las estad&#237;sticas del ministerio</strong></p>
<p align="justify"><strong>Seg&#250;n las estad&#237;sticas del Ministerio del Interior brit&#225;nico, m&#225;s del 60&#37; de los j&#243;venes varones con conductas asociales son condenados por otro delito en los dos a&#241;os que siguen al fin de su sentencia anterior. De igual manera, tres cuartas partes de la poblaci&#243;n de j&#243;venes varones ladrones reinciden de nuevo en un plazo de dos a&#241;os. El 90&#37; de los delincuentes que siguen tratamientos contra las adicciones a estupefacientes persisten en cometer actos de delincuencia. Se confiere a la ASBO ser un m&#233;todo eficaz para impedir que los delincuentes triviales, y particularmente los menores de edad, lleguen a cometer actos m&#225;s graves. En algunos casos, esto puede valer. Sin embargo, seg&#250;n la National Association for the Care and Resettlement of Offenders (NACRO por sus siglas en ingl&#233;s), una asociaci&#243;n que trabaja para reducir la violencia social, son pocas las investigaciones disponibles con respecto a su eficacia, y no existen pruebas independientes de que verazmente funcione Las cifras publicadas en junio de 2005 demuestran que el 40&#37; de los menores de edad hab&#237;an incumplido con una ASBO, y que el 46&#37; de estos j&#243;venes terminaron bajo custodia por tales incumplimientos.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Mientras el gobierno brit&#225;nico sigue dibujando las l&#237;neas de aplicaci&#243;n de las ASBO&#146;s, los sondeos sugieren que la mayor&#237;a de nosotros quisi&#233;ramos entender lo que est&#225; originariamente causando el comportamiento agresivo y la delincuencia de los muchachos. Por ejemplo, un informe de 2005 encargado por la asociaci&#243;n para pol&#237;ticas sociales Joseph Rowntree Foundation, en nombre del Institute for Criminal Policy Research (ICPR por sus siglas en ingl&#233;s), revela que s&#243;lo el 20&#37; de la poblaci&#243;n piensa que ser&#237;a mejor endurecerse frente a los delincuentes, mientras cerca del 66&#37; cree que la prevenci&#243;n es el mejor m&#233;todo para afrontar el alboroto y el vandalismo.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Hallazgos radicales</strong></p>
<p align="justify"><strong>Los trabajos de Bernard Gesch, fisi&#243;logo de la Universidad de Oxford y director de la asociaci&#243;n de investigaci&#243;n comportamental Natural Justice, son importantes. En 2002, Gesch y sus colegas proporcionaron los resultados de una investigaci&#243;n notable que expon&#237;a una relaci&#243;n directa entre el estado de nutrici&#243;n y el comportamiento delictivo. En el estudio, fueron divididos en dos grupos 231 hombres de entre 18 y 21 a&#241;os de edad. A uno se le agregaron suplementos nutritivos a su comida, mientras que al otro s&#243;lo se le agregaron placebos. Ni los presos, ni los guardias, ni los investigadores en la c&#225;rcel sab&#237;an qui&#233;nes recib&#237;an los suplementos verdaderos, ni qui&#233;nes ten&#237;an los falsos. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Los investigadores controlaron luego cu&#225;ntas veces los participantes infringieron las reglas de la c&#225;rcel, y compararon los resultados con datos que hab&#237;an sido recopilados durante los meses previos al estudio de nutrici&#243;n.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Los suplementos administrados en el marco de aquel estudio proporcionaron poco m&#225;s del requisito diario recomendado de vitaminas, minerales y &#225;cidos grasos; no fueron las &#147;mega-dosis&#148; que generalmente se usan en estudios nutricionales. Pero los resultados fueron asombrosos. Los presos a los cuales se les hab&#237;an dado suplementos durante cuatro meses consecutivos cometieron un promedio de un 26&#37; menos de conductas asociales en comparaci&#243;n con el periodo previo. En cuanto a los graves incumplimientos de conducta, especialmente la pr&#225;ctica de violencia, la cantidad de actos violentos disminuy&#243; en un 37&#37;. Aqu&#233;llos que tuvieron placebos no manifestaron ning&#250;n cambio especial de comportamiento. Este estudio espec&#237;fico se diferenci&#243; de los muchos otros en el campo de las ciencias sociales por su minuciosidad y su rigor cient&#237;fico. El experimento, cuidadosamente construido, descart&#243; la posibilidad de que cualquier variable &#233;tnica, social, psicol&#243;gica u otra pudiese afectar al resultado. En consecuencia, Gesch y sus colegas obtuvieron pruebas cient&#237;ficas convincentes de que una mala nutrici&#243;n tiene un papel decisivo en provocar un comportamiento agresivo. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Amplias investigaciones</strong></p>
<p align="justify"><strong>Gesch no ha sido el primero, en su campo, en llegar a este tipo de conclusiones. Ya en el a&#241;o 1978, investigadores de la revista Orthomolecular Psychiatry compararon el &#233;xito de una libertad condicional est&#225;ndar con una educaci&#243;n nutricional para reintegrar a la comunidad a 102 delincuentes en un periodo de 12 meses. El grupo que hab&#237;a recibido los suplementos nutricionales cometi&#243; s&#243;lo un tercio de los actos delictivos del grupo est&#225;ndar.</strong></p>
<p align="justify"><strong>A lo largo de los &#250;ltimos 30 a&#241;os, se acumularon este tipo de estudios de manera constante: hay una relaci&#243;n causa efecto entre dietas con carencias y conductas antisociales. Los resultados de Gesch, en particular, se basan en aqu&#233;llos del Dr. Stephen Schoenthaler, un profesor de justicia criminal de la Universidad del Estado de California en Stanislaus, quien desde hace mucho tiempo sostiene que una comida de mejor calidad equivale a un mejor comportamiento, as&#237; como a un mejor coeficiente intelectual y a un rendimiento escolar m&#225;s elevado. Schoenthaler y sus colegas estudiaron elementos de nutrici&#243;n y de comportamiento en una notable diversidad de reformatorios de menores de edad y prisiones de adultos, y en escuelas p&#250;blicas de los EE. UU. (equivalentes a las escuelas estatales de Espa&#241;a). Su registro de estudios a lo largo de las dos &#250;ltimas d&#233;cadas es voluminoso y produjo resultados impresionantes, s&#243;lo por haber hecho ajustes en el consumo de alimentos y/o por haber a&#241;adido suplementos nutritivos. </strong></p>
<p align="justify"><br /><strong>Disminuci&#243;n de la violencia </strong></p>
<p align="justify"><strong>Por ejemplo, en un estudio t&#237;pico, Schoenthaler complet&#243; las dietas de 71 residentes de una prisi&#243;n estatal para el tratamiento de menores de edad. Durante la fase de tratamiento del estudio cruzado, la tasa global de violencia disminuy&#243; en un 66&#37;, o sea de 306 incidentes a 104. El total de ausencias sin permiso y de tentativas de fuga disminuy&#243; un 84&#37;, o sea de 79 a 13 incidentes; y la tasa de destrucci&#243;n o de robo de pertenencias estatales baj&#243; en un 51&#37;, o sea de 49 a 24 incidentes.</strong></p>
<p align="justify"><strong>En otro estudio acerca de dos prisiones de la California Youth Authority, se reparti&#243; a 402 reclusos entre dos grupos y se les dieron suplementos de vitaminas o placebos durante 15 semanas. Aqu&#233;llos a los cuales se les dio el 100&#37; de la cantidad diaria recomendada en los EE.UU. de vitaminas y minerales manifestaron una baja del 38&#37; de graves violaciones de reglas (un resultado casi id&#233;ntico al de Gesch y sus colegas). En cambio, aquel grupo que tom&#243; placebos demostr&#243; un peque&#241;o, pero estad&#237;sticamente significante, incremento en actos delictivos. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Gran parte de los primeros trabajos de Schoenthaler, aunque fueran de observaci&#243;n, tambi&#233;n son interesantes por lo que han concluido acerca de la dieta, sobre todo en torno a la comida basura y, especialmente, a las meriendas y afines con alta tasas de az&#250;car. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Ojo con las meriendas muy azucaradas </strong></p>
<p align="justify"><strong>En un estudio de 1983 con 3.000 adolescentes presos, las meriendas se sustituyeron por elecciones m&#225;s saludables que conten&#237;an alimentos refinados aligerados en az&#250;car. Durante el a&#241;o en que se cambiaron las dietas, los incidentes violentos y antisociales disminuyeron casi a la mitad. Tambi&#233;n se dio una baja de un 21&#37; de los comportamientos antisociales, un 100&#37; de los suicidios, un 25&#37; de las agresiones y un 75&#37; del recurso a las detenciones. <br />En un estudio m&#225;s peque&#241;o con 68 menores de edad que recib&#237;an una dieta de calidad nutritiva superior, la incidencia de agresiones baj&#243; en un 82&#37;; los robos bajaron en un 77&#37;; las violaciones de las reglas generales bajaron en un 23&#37;; y se dio un descenso de los enfrentamientos de un 13&#37; durante siete meses de investigaci&#243;n sobre una dieta sin comida basura. En una prueba con 276 ni&#241;os, se dio comida saludable a un grupo mientras el otro se qued&#243; con su dieta basura. Bas&#225;ndose en aquellos resultados, Schoenthaler prosigui&#243; el trabajo en un programa de comportamiento y dieta, con el Los &#193;ngeles Probation Department. M&#225;s de mil delincuentes menores de edad mostraron una baja de un 44&#37; en comportamientos antisociales mientras segu&#237;an una dieta aligerada en az&#250;car. Gesch sac&#243; conclusiones similares de un proyecto piloto brit&#225;nico del a&#241;o 1990 llamado South Cumbria Alternative Sentencing Options (SCASO). En aquel trabajo, los delincuentes menores que cometieron graves actos fueron sometidos a cantidad de pruebas para: las deficiencias vitam&#237;nicas y minerales; la presencia de metales t&#243;xicos; el control de las bajas tasas de az&#250;car en la sangre; y un examen alimenticio individual. Result&#243; que los delincuentes habituales ten&#237;an varios problemas bioqu&#237;micos en com&#250;n, particularmente la intolerancia a la glucosa y la deficiencia de zinc.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Asombrosamente, cada una de las personas del estudio manifest&#243; una tolerancia anormal a la glucosa (hipoglucemia reactiva), un problema provocado por el consumo de az&#250;car, alimentos azucarados y estimulantes (tales como el caf&#233;, el t&#233; y las colas), pero tambi&#233;n los alimentos ricos en carbohidratos que no est&#233;n acompa&#241;ados de prote&#237;nas. Las investigaciones mostraron que se trata de un problema com&#250;n, entre los delincuentes habituales, la incapacidad de metabolizar correctamente la glucosa en la sangre. Cuando Gesch integr&#243; a los voluntarios en un programa de &#147;rehabilitaci&#243;n nutricional&#148;, su comportamiento mejor&#243;. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Malas dietas </strong></p>
<p align="justify"><strong>En la base de todas las pruebas acumuladas, Gesch argumenta que: &#147;El hecho de tener una mala dieta representa ahora un mejor indicio para futuros actos de violencia, comparado con el hecho de haber podido tener comportamientos violentos en el pasado. En realidad, al vaticinar un eventual comportamiento delincuente bas&#225;ndose en un pasado de delincuencia, cabe, en las estad&#237;sticas, una posibilidad casi aleatoria de que sea correcta tal predicci&#243;n. De igual manera, un diagn&#243;stico de psicopat&#237;a, que en general est&#225; percibido como ser un mejor indicio que un pasado de delincuencia, a&#250;n se queda kil&#243;metros atr&#225;s de lo que se puede vaticinar s&#243;lo por mirar lo que come una persona&#148;.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Es evidente que la dieta de ning&#250;n modo es la &#250;nica influencia sobre el comportamiento y la manera en que funciona la mente, pero Gesch a&#241;ade: &#147;Posiblemente hemos subestimado importancia&#148;. <br />En realidad, es bastante posible que, dada la fuerza de tales efectos, las malas dietas pudiesen estar alterando las normas sociales del comportamiento sin que a&#250;n nos demos cuenta, ya que una nutrici&#243;n inadecuada no s&#243;lo afecta al comportamiento, sino que tambi&#233;n a la percepci&#243;n y el entendimiento, hasta el punto de que posiblemente una persona con carencias nutritivas no tenga las facultades mentales para diferenciar entre un comportamiento bueno y malo, o apropiado e inapropiado. </strong></p>
<p align="justify"><strong>&#147;El mensaje que tenemos que comprender es que puede ser que, a trav&#233;s de nuestra complacencia alimenticia, es posible que hayamos destruido nuestra habilidad para pensar. Al menos en parte. Y si es verdad que somos lo que comemos, visto que hemos hecho cambios sin precedentes en nuestra dieta actual, comparada con la de nuestros antecesores, &#191;no tendr&#237;amos que estar preocupados por aquello en que nos estamos convirtiendo?&#148;, ha dicho Gesch. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Religar los puntos </strong></p>
<p align="justify"><strong>Mientras el v&#237;nculo entre los alimentos y la salud f&#237;sica se acepta con m&#225;s facilidad tanto por los profesionales como por los novicios, la relaci&#243;n entre la nutrici&#243;n y una mente en buena salud sigue siendo controversial. Esto est&#225; en parte debido a que, a lo largo de su educaci&#243;n, los doctores y psic&#243;logos reciben poca formaci&#243;n en el campo de la nutrici&#243;n. De la misma manera, escasamente se educa a los crimin&#243;logos en bioqu&#237;mica, y a los nutricionistas no se les ofrece una experiencia pr&#225;ctica con los infractores o los enfermos mentales. Los profesionales de dichas disciplinas raramente interact&#250;an entre s&#237;, y un tal aislamiento significa que las pruebas deducidas de los estudios sobre el v&#237;nculo entre la nutrici&#243;n y el comportamiento generalmente caen en un no-man&#146;s land cient&#237;fico, sin grupo cualquiera sabiendo c&#243;mo interpretarlas o poner sus resultados en actos. No obstante, sostiene Gesch: &#147;No es muy dif&#237;cil religar los puntos.&#148;. Nuestra reticencia adem&#225;s se genera por el hecho de que se cree que el cerebro tiene defensas formidables. Encajonado en huesos y enrodado por la barrera de sangre cerebral, que te&#243;ricamente impide alcanzar al cerebro todo excepto la glucosa necesaria, el cerebro lo vemos tal separado de los otros &#243;rganos del cuerpo, e impenetrable.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Por muchos a&#241;os, esta suposici&#243;n despreocupada ha paralizado los estudios exhaustivos de gran envergadura sobre el v&#237;nculo entre la nutrici&#243;n y el comportamiento. Pero a pesar de que el cerebro est&#233; mejor protegido que los otros &#243;rganos, se sabe desde d&#233;cadas que las toxinas pueden y regularmente pasan a trav&#233;s, y que s&#237; cambia ello en respuesta a lo que el cuerpo est&#225; ingiriendo. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Particularmente con los ni&#241;os que fueron educados con dietas que no contienen los nutrientes adecuados para alimentar ese extraordinario &#243;rgano, se puede que se manifiesten cambios permanentes en la estructura de su cerebro, que se noten en su comportamiento cotidiano. <br />Por ejemplo, en 2004 un importante estudio publicado en el American Journal of Psychiatry revel&#243; que los ni&#241;os que, a principios de su vida, hab&#237;an sufrido ciertas deficiencias nutritivas (espec&#237;ficamente de zinc, hierro, vitaminas B y prote&#237;nas) manifestaron un terrible incremento de un 41&#37; de sus comportamientos agresivos, por comparaci&#243;n con ni&#241;os bien alimentados, al alcanzar los ocho a&#241;os de edad. A los 17 a&#241;os, mostraban un aumento del 51&#37; de comportamientos violentos y antisociales. Las dietas modernas, con altas tasas de az&#250;car, grasa y aditivos sint&#233;ticos y con bajas tasas de nutrientes, corresponden a lo que Gesch llama &#147;malnutrici&#243;n de alta calor&#237;a&#148;, una tendencia reciente en la evoluci&#243;n humana. &#147;En los &#250;ltimos 200 a&#241;os hemos realizado cambios sin precedentes a la dieta humana. Lo incre&#237;ble es que esos cambios se han producido sin evaluaci&#243;n cualquiera del posible impacto sobre el cerebro humano.&#148; El resultado, seg&#250;n Gesch, es &#147;un experimento global e incontrolado sobre el cerebro humano&#148;. S&#243;lo ahora ven los cient&#237;ficos los efectos de tal &#147;experimento incontrolado&#148; en aquellas condiciones, al parecer, tan diversas como demencias, depresi&#243;n, esquizofrenia, ADHD (desorden de deficiencia de atenci&#243;n e hiperactividad) y dificultades de aprendizaje (v&#233;ase el recuadro). Los resultados de estos estudios han llamado la atenci&#243;n de organismos de peritaje como la Organizaci&#243;n Mundial de la Salud (OMS), que se preocupan, aunque no lo puedan entender, por la raz&#243;n de un cambio tan dr&#225;stico en el comportamiento humano y de cuanta m&#225;s frecuencia de los problemas de salud mental. <br />La OMS estima, por ejemplo, que la incidencia de la enfermedad mental de los ni&#241;os se doblar&#225; al llegar al a&#241;o 2020. En cuanto a los adultos, argumenta que la depresi&#243;n sobrepasar&#225; las enfermedades del coraz&#243;n, convirti&#233;ndose para entonces en la causa primera de las muertes anticipadas evitables. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Cuerpo y mente </strong></p>
<p align="justify"><strong>El cerebro es un centro energ&#233;tico metab&#243;lico. Mientras responde de s&#243;lo dos por cientos del peso de nuestro cuerpo, usa un masivo 20&#37; de nuestra energ&#237;a. Para quedarse en buena salud, el cerebro necesita trabajar en sincron&#237;a con otros mayores &#243;rganos, sobre todo el coraz&#243;n. &#147;El coraz&#243;n es la bomba de nutrientes para el cerebro&#148;, afirma Gesch, y cerca del 40&#37; de su producci&#243;n de energ&#237;a est&#225; dirigido al alimentar el cerebro. La circulaci&#243;n de la sangre transporta el suministro de energ&#237;a y de nutrientes del cerebro, y, sin una circulaci&#243;n constante de nutrientes, la capacidad de tratamiento de las informaciones del cerebro se restringe.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Pero el cerebro tambi&#233;n lleva una composici&#243;n muy distinta de la de otros &#243;rganos. Probablemente es el &#243;rgano m&#225;s sofisticado del cuerpo en t&#233;rminos qu&#237;micos. Un suministro constante de nutrientes es crucial para producir las sustancias qu&#237;micas, por ejemplo los neurotransmisores como la serotonina y la dopamina que lo ayudan a funcionar correctamente y son conocidos por afectar el humor. </strong></p>
<p align="justify"><strong>La manipulaci&#243;n de aquellas sustancias qu&#237;micas cerebrales es fundamental para gran parte de las soluciones farmac&#233;uticas que usamos a fin de modificar los estados mentales y los problemas de comportamiento. Pero generalmente las soluciones por drogas, que procuran alterar las mismas sustancias qu&#237;micas como las producidas por una dieta saludable, s&#243;lo agravan las cosas. De hecho, ninguna droga psiqui&#225;trica puede asegurar una inmunidad en cuanto a serios efectos negativos, tampoco ninguna trata la ra&#237;z del problema ni produce cambios permanentes en el comportamiento. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Se puede que las drogas utilizadas para controlar tanto el comportamiento de adultos como de menores de edad provoquen reacciones paradoxales, que causen la deterioraci&#243;n del comportamiento y del control de los impulsos. En la actualidad, son impresionantes las investigaciones cient&#237;ficas que documentan la conexi&#243;n entre la violencia, el suicidio y el uso de drogas psiqui&#225;tricas que &#147;funcionan&#148; por la manipulaci&#243;n de las sustancias qu&#237;micas cerebrales. Por ejemplo, el antidepresivo llamado Prozac puede generar, para una gran proporci&#243;n de pacientes, ansiedad y agitaci&#243;n, as&#237; como insomnio y sue&#241;os extra&#241;os. Igualmente puede causar hipoglucemia con ansiedad, escalofr&#237;os, sudores fr&#237;os, confusi&#243;n, debilidad y otros s&#237;ntomas relacionados con una baja tasa de az&#250;car en la sangre. Otro ejemplo ser&#237;a el Ritalin. Aun s&#243;lo en los Estados Unidos, se toma esta droga, parecida a anfetamina, por aproximadamente cuatro millones de ni&#241;os, ya que se prescribe en caso de desorden de deficiencia de atenci&#243;n e hiperactividad (ADHD). Su utilizaci&#243;n a largo plazo se asocia a un &#237;ndice m&#225;s elevado de momentos sic&#243;ticos, comportamientos violentos y suicidio, es decir los tipos de comportamientos que se supone la droga debe tratar.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Caos en UK </strong></p>
<p align="justify"><strong>Al aclarar las alternativas, un enfoque diet&#233;tico en el asunto del comportamiento parece ser a la vez sensato y humano, pero los gobiernos toman tiempo para actuar. Los Pa&#237;ses Bajos son el &#250;nico lugar en donde se aplican los resultados de Gesch. Las autoridades de las prisiones holandesas est&#225;n actualmente probando el seguimiento de suplementos nutritivos en once instituciones, con el objetivo de mejorar el comportamiento de los presos. Aunque las autoridades brit&#225;nicas hayan rechazado adoptar el modelo nutricional, hay esperanza. En 2004, Paul Goggins, ministro de Prisiones, declar&#243; que el Ministerio del Interior estaba considerando llevar investigaciones sobre las dietas de los delincuentes. Esto implicar&#237;a darles suplementos cotidianos de &#225;cidos grasos, oligo-minerales y vitaminas para ver si es que realmente reducen los comportamientos antisociales entre los j&#243;venes delincuentes que cumplen sentencias comunitarias, o que han salido de la c&#225;rcel. Sin embargo, se plante&#243; tal iniciativa como pendiente de los resultados de las pruebas holandesas, y todav&#237;a hace falta implementarla.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Dado que han empeorado los problemas en el sistema de las prisiones brit&#225;nicas en el lapso desde que Gesch public&#243; sus investigaciones, y que las tasas de volver a cometer actos de delincuencia son inaceptablemente tan altas, cabe preguntarse: &#191;A qu&#233; estamos esperando? Seg&#250;n Gesch, algunos cr&#237;ticos afirman que el hecho de permitir a los delincuentes &#147;echar la culpa&#148; a sus dietas por los delitos cometidos les permite escapar de la responsabilidad de sus propios actos. Aquellos detractores, sigue Gesch, se agarran a la teor&#237;a seg&#250;n la cual c&#243;mo actuamos es una funci&#243;n de nuestra libre voluntad -un fundamento central del sistema de justicia criminal-. &#147;&#191;Pero c&#243;mo se puede realmente practicar la libre voluntad sin involucrar el cerebro? Y, yendo m&#225;s al grano, &#191;c&#243;mo puede el cerebro realmente funcionar sin sus suministros de nutrientes?&#148;. </strong></p>
<p align="justify"><strong>El Dr. Schoenthaler declar&#243; p&#250;blicamente que: &#147;La gente deber&#237;a ser responsable de lo que come, de la misma manera que tiene una responsabilidad en el acto de beber alcohol y luego conducir&#148;. Pero si tales personas est&#225;n encarceladas, y estos presos deben elegir cada d&#237;a entre varias opciones de un men&#250; artificial, incumbe desde luego a los que crean el men&#250; asegurar que cada cual de los elementos que lo componen tenga una alta tasa de nutrientes y ayude a la mente igual que al cuerpo. Tambi&#233;n tienen responsabilidad las autoridades por asegurar que se diera a los presos un programa de rehabilitaci&#243;n nutricional, que podr&#237;an continuar una vez liberados. Queda claro que la responsabilidad de lo que comen depende tanto del individuo como de la instituci&#243;n. </strong></p>
<p align="justify"><strong>Soluciones para ir adelante </strong></p>
<p align="justify"><strong>Los partidarios del enfoque diet&#233;tico no argumentan que la dieta es la &#250;nica causante de los comportamientos antisociales o violentos. Pero el hecho de proporcionar una dieta saludable simplemente no tiene nada de negativo. Bas&#225;ndose en las investigaciones disponibles, tal m&#233;todo funcionar&#225; independientemente de las barreras sociales, legislativas o raciales, porque el metabolismo humano nos es com&#250;n a todos.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Uno de los problemas que tiene la justicia criminal, particularmente con los j&#243;venes delincuentes, es saber cu&#225;ndo intervenir. Si se interviene demasiado pronto, arrastrando a los muchachos a las instituciones para j&#243;venes delincuentes, eso introduce lo que se llama el efecto de &#147;net-widening&#148; (extensi&#243;n de red). Consiste en que alguien, que posiblemente no es delincuente, se trasforme en un criminal r&#225;pidamente por asociarse con los asiduos de la delincuencia. Pero tambi&#233;n, si se interviene demasiado tarde, se acabar&#237;a con una intensificaci&#243;n de los actos de delincuencia. </strong></p>
<p align="justify"><strong>La compleja geometr&#237;a en cuanto al cu&#225;ndo intervenir con un joven que causa problemas es una buena ilustraci&#243;n de lo sano que es el enfoque diet&#233;tico propugnado por Gesch y otros. El enfoque nutricional tambi&#233;n es rentable. En mayo de 2005, bajo la presi&#243;n de duras cr&#237;ticas en un programa de TV del chef Jaime Oliver, el primer ministro brit&#225;nico Tony Blair anunci&#243; sus planes para desbloquear 280 millones de libras esterlinas adicionales para mejorar la calidad nutritiva de los almuerzos escolares. La asociaci&#243;n Natural Justice estima que s&#243;lo costar&#237;a 3,5 millones de libras proporcionar suplementos a todos los presos del Reino Unido, una peque&#241;a fracci&#243;n del presupuesto actual asignado al abastecimiento alimenticio de las prisiones, que suma 100 millones de libras, y del presupuesto total de las prisiones, que suma dos millardos de libras al a&#241;o. <br />De igual manera, cuesta en promedio 2.500 libras llevar a cabo una ASBO. Si las cosas van mal y el usuario termina en custodia, cuesta un m&#237;nimo de 4.450 libras al mes. Gesch arguye que con todo lo que sabemos sobre nutrici&#243;n se podr&#237;a optar por otras t&#225;cticas m&#225;s sanas y rentables. &#147;Digamos simplemente &#150;y eso es justo una esperanza- que si funciona ese enfoque, las implicaciones son bastante enormes. A d&#237;s de hoy, estamos gastando incalculables millones para tratar los problemas de enfermedades mentales, y para construir m&#225;s c&#225;rceles a fin de contener los problemas de comportamiento. Las comunidades est&#225;n sufriendo. Las personas que son v&#237;ctimas de problemas mentales, y que est&#225;n cometiendo dichos actos de delincuencia, est&#225;n sufriendo&#148;, se&#241;ala el cient&#237;fico. &#147;&#191;Y si se pudiera impedir parte de ese sufrimiento? &#191;Y si algo tan sencillo como los nutrientes realmente pudiera cambiar las cosas, y una parte gente &#150;no estoy afirmando que toda- estuviera menos sujeta a tener impulsos antisociales? Eso debe significar que habr&#225; menos v&#237;ctimas, e implica que una sociedad m&#225;s pac&#237;fica es algo factible. Debe de ser un premio que vale la pena buscar por completo&#148;.</strong></p>
<p align="justify"><strong>Publicado en en N&#186;&nbsp; 27 de la revista The Ecologist para Espa&#241;a y Latinoamerica<br /></strong></p>
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 <dc:date>2007-11-07T12:13:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Pat Thomas</dc:creator>
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