<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<rss version="2.0"
  xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
  xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/">

<channel>
<title>Escuela de salud: Educaci&#243;n</title>
<link>http://mdidch.zoomblog.com/</link>
<description>Salud, alimentaci&#243;n natural y curaci&#243;n por medios naturales de enfermedades et</description>
<dc:language>es</dc:language>
<dc:date>2008-03-06T15:31:00+01:00</dc:date>
<lastBuildDate>Sat, 17 May 2008 04:11:18 GMT</lastBuildDate>
<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
<sy:updateBase>2000-01-01T12:00+00:00</sy:updateBase>
<image>
<title>ZoomBlog</title>
<url>http://mdidch.zoomblog.com/photo.jpg</url><link>http://www.zoomblog.com/</link>
</image>

<item>
 <title>La verdadera educaci&#243;n</title>
<link>http://mdidch.zoomblog.com/archivo/2008/03/06/la-verdadera-educacion.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://mdidch.zoomblog.com/archivo/2008/03/06/la-verdadera-educacion.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">La verdadera educaci&#243;n comienza por el educador, que debe conocerse a s&#237; mismo y estar libre de patrones de pensamiento ya establecidos; porque seg&#250;n sea &#233;l, as&#237; ser&#225; su ense&#241;anza. Si &#233;l no ha recibido una educaci&#243;n correcta, &#191;qu&#233; puede ense&#241;ar, salvo el conocimiento mec&#225;nico en el que se le ha educado? El problema, por lo tanto, no es el ni&#241;o, sino los padres y el maestro. El problema principal es educar al educador.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si nosotros, que somos los educadores, no nos comprendemos a nosotros mismos, si no comprendemos nuestras relaciones con el ni&#241;o, sino que &#250;nicamente le atestamos de informaci&#243;n y le preparamos para aprobar ex&#225;menes, &#191;c&#243;mo podremos crear una clase de educaci&#243;n nueva? El alumno va a la escuela a recibir orientaci&#243;n y ayuda, pero si el gu&#237;a, el tutor, est&#225; confuso y dominado por teor&#237;as, si es estrecho de miras y nacionalista, entonces, naturalmente, su alumno ser&#225; lo que es el maestro; y la educaci&#243;n se convierte as&#237; en fuente de a&#250;n mayor confusi&#243;n y lucha.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4"></font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si vemos la verdad de esto, nos daremos cuenta de lo importante que es empezar por educarnos a nosotros mismos debidamente. Ocuparnos de nuestra propia reeducaci&#243;n es mucho m&#225;s necesario que preocuparnos por el futuro bienestar y la seguridad del ni&#241;o.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Educar al educador -o sea, ayudar al educador a que se comprenda a s&#237; mismo- es una de las empresas m&#225;s dif&#237;ciles, puesto que la mayor&#237;a estamos ya cristalizados dentro de un sistema de pensamiento o dentro de un molde de acci&#243;n; nos hemos adherido ya a una ideolog&#237;a, a una religi&#243;n, o a una norma determinada de conducta. Por eso ense&#241;amos al ni&#241;o qu&#233; pensar y no c&#243;mo pensar.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Adem&#225;s, los padres y los maestros est&#225;n en su mayor&#237;a ocupados con sus propios conflictos y penas. Ricos o pobres, la mayor parte de los padres viven absortos en sus propias ansiedades y aflicciones; no est&#225;n seriamente interesados en el actual deterioro moral y social, sino que s&#243;lo desean que sus hijos logren la debida preparaci&#243;n para abrirse camino en el mundo. Se angustian por el futuro de sus hijos, y aspiran a darles una educaci&#243;n que les permita acceder a un puesto de trabajo estable, o a un matrimonio ventajoso.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Contrariamente a la creencia general, la mayor&#237;a de los padres no aman a sus hijos, por mucho que hablen de su amor hacia ellos. Si los amaran de verdad, no dar&#237;an tanta importancia a la familia y a la naci&#243;n en oposici&#243;n a la totalidad del mundo, pues ese &#233;nfasis es causa de divisiones raciales y sociales cuyas consecuencias son la guerra y el hambre. Es realmente extraordinario que las personas se instruyan rigurosamente para ser abogados o m&#233;dicos y que, a la vez, puedan convertirse en padres sin haber recibido instrucci&#243;n alguna que les prepare para esta tarea de tan suma importancia.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Con frecuencia, la familia, con sus tendencias segregacionistas, estimula el proceso general de aislamiento, convirti&#233;ndose as&#237; en un factor destructivo de la sociedad. S&#243;lo cuando hay amor y comprensi&#243;n, los muros del aislamiento se derrumban, y entonces la familia deja de ser un c&#237;rculo cerrado, no es ya ni una prisi&#243;n ni un refugio, y los padres est&#225;n en comuni&#243;n, no solamente con sus hijos, sino tambi&#233;n con el resto de sus semejantes. Absortos en sus propios problemas, muchos padres transfieren a los maestros la responsabilidad del bienestar de sus hijos, y en ese caso es importante que el educador se ocupe tambi&#233;n de educar a los padres.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">El educador debe hablar con ellos y explicarles que el estado de confusi&#243;n del mundo es reflejo de su propia confusi&#243;n individual. Debe se&#241;alar que el progreso cient&#237;fico por s&#237; solo no puede provocar cambio radical alguno en los valores existentes; que el adiestramiento t&#233;cnico, que es a lo que hoy se llama educaci&#243;n, no le ha dado al ser humano libertad ni le ha hecho m&#225;s feliz, y que condicionar al alumno a que acepte el estado actual de la sociedad no contribuye a desarrollar su inteligencia. Debe explicar a los padres lo que est&#225; tratando de hacer en beneficio de su hijo, y c&#243;mo lo est&#225; haciendo. Es importante que despierte la confianza de los padres: no, obviamente, adoptando la actitud de un especialista que trabaja con profanos ignorantes, sino hablando con ellos del temperamento del ni&#241;o, de sus dificultades, aptitudes y dem&#225;s aspectos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si el maestro tiene verdadero inter&#233;s por el ni&#241;o como individuo, los padres confiar&#225;n en &#233;l. En este proceso, el maestro educa a los padres y se educa a s&#237; mismo, aprendiendo de ellos a su vez. La verdadera educaci&#243;n es una tarea compartida, que exige paciencia, consideraci&#243;n y afecto. En una comunidad inteligente, los maestros, guiados por esa inteligencia, podr&#237;an resolver este problema de c&#243;mo educar a los ni&#241;os, y deber&#237;an efectuar, en colaboraci&#243;n con padres reflexivos, experimentos de este tipo a peque&#241;a escala. </font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">&#191;Se preguntan los padres alguna vez por qu&#233; tienen hijos? &#191;Es acaso para mantener sus propiedades o perpetuar su nombre? &#191;Quieren tener hijos meramente para su propio deleite, para satisfacer sus necesidades emocionales? Si es as&#237;, los hijos se convierten en meras proyecciones de los deseos y temores de sus padres.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">&#191;Pueden los padres decir que aman a sus hijos cuando, al educarlos err&#243;neamente, fomentan la envidia, la enemistad y la ambici&#243;n? &#191;Es acaso el amor lo que fomenta los antagonismos nacionales y raciales, que conducen a la guerra, a la destrucci&#243;n y a la infelicidad, y lo que enfrenta a los seres humanos entre s&#237; en nombre de la religi&#243;n y de las ideolog&#237;as?</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Muchos padres alientan a sus hijos a seguir el camino del conflicto y del sufrimiento, no s&#243;lo por permitir que se les someta a una clase de educaci&#243;n err&#243;nea, sino tambi&#233;n con el ejemplo de su propio modo de conducirse en la vida; y luego, cuando los hijos se hacen mayores y sufren, los padres rezan por ellos o intentan justificar su comportamiento. El sufrimiento de los padres por sus hijos es una forma de posesiva l&#225;stima de s&#237; mismos que s&#243;lo existe cuando no hay amor.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si los padres aman a sus hijos, no ser&#225;n nacionalistas ni se identificar&#225;n con ning&#250;n pa&#237;s, pues el culto al Estado provoca la guerra, que mata o mutila a sus hijos. Si los padres aman a sus hijos, descubrir&#225;n cu&#225;l es la relaci&#243;n correcta del ser humano con la propiedad, puesto que el instinto de posesi&#243;n le ha dado a la propiedad una enorme y falsa significaci&#243;n que est&#225; destruyendo al mundo. Si los padres aman a sus hijos, no pertenecer&#225;n a ninguna religi&#243;n organizada, porque el dogma y las creencias dividen a las personas en grupos opuestos, creando as&#237; antagonismos entre los seres humanos. Si los padres aman a sus hijos, acabar&#225;n con la envidia y con las luchas y comenzar&#225;n a cambiar de un modo radical la estructura de nuestra sociedad. Mientras queramos que nuestros hijos sean personas con poder, que tengan los m&#225;s prestigiosos y mejor remunerados puestos de trabajo, que alcancen un imparable &#233;xito en la vida, no habr&#225; amor en nuestros corazones, pues el culto al &#233;xito fomenta el conflicto y la miseria. Amar a los hijos significa estar en completa comuni&#243;n con ellos, tratar de que reciban la clase de educaci&#243;n que les ayude a ser sensibles, inteligentes e &#237;ntegros.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Lo primero que un profesor debe preguntarse cuando decide que quiere dedicarse a la ense&#241;anza es qu&#233; entiende &#233;l exactamente por ense&#241;ar. &#191;Va a impartir las asignaturas habituales de la manera acostumbrada? &#191;Quiere programar al alumno para que se convierta en una pieza de la maquinaria social, o quiere ayudarle a convertirse en un ser humano integrado, creativo, una amenaza para los falsos valores? Y si el educador ha de ayudar al alumno a examinar y comprender los valores y las influencias que lo rodean, y de las cuales forma parte, &#191;no debe el maestro comprenderlos tambi&#233;n? Si uno es ciego, &#191;podr&#225; ayudar a los dem&#225;s a cruzar a la otra orilla?</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Indudablemente, el maestro es el primero que debe empezar a ver las cosas como son. Debe estar constantemente alerta, intensamente alerta a sus propios pensamientos y sentimientos, debe darse cuenta de la manera en que &#233;l mismo est&#225; condicionado, de sus acciones y reacciones, porque de esta actitud alerta nace la inteligencia y, con ella, una transformaci&#243;n radical de su relaci&#243;n con las personas y con las cosas.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">La inteligencia no tiene nada que ver con aprobar ex&#225;menes. La inteligencia es la percepci&#243;n espont&#225;nea que hace al ser humano fuerte y libre. Para despertar la inteligencia de un ni&#241;o, debemos comprender por nosotros mismos qu&#233; es la inteligencia; porque &#191;c&#243;mo vamos a pedirle a un ni&#241;o que sea inteligente si gran parte de nuestras actitudes no demuestran inteligencia alguna? El problema no consiste solamente en las dificultades del alumno, sino tambi&#233;n en las nuestras: los temores acumulados, la infelicidad y las frustraciones, de los que no estamos libres. Para ayudar al ni&#241;o a que sea inteligente, tenemos que demoler en nuestro interior los obst&#225;culos que nos hacen torpes e irreflexivos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">&#191;C&#243;mo podemos ense&#241;arles a los ni&#241;os a que no busquen seguridad personal si es eso lo que nosotros hacemos? &#191;Qu&#233; esperanza puede tener el ni&#241;o si nosotros, los padres y los maestros, no somos enteramente vulnerables a la vida sino que levantamos muros de protecci&#243;n a nuestro alrededor? Para descubrir el verdadero significado de esta lucha por la seguridad, que causa tal caos en el mundo, debemos empezar a despertar nuestra propia inteligencia, d&#225;ndonos cuenta de nuestros propios procesos psicol&#243;gicos; debemos empezar a cuestionar todos los valores que ahora nos aprisionan.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">No deber&#237;amos continuar ajust&#225;ndonos irreflexivamente a los patrones en los que da la casualidad de que hemos sido educados. &#191;C&#243;mo puede haber armon&#237;a en el individuo, y por lo tanto en la sociedad, si no nos comprendemos a nosotros mismos? A menos que el educador se comprenda a s&#237; mismo, a menos que vea sus propias reacciones condicionadas y comience a liberarse de los valores imperantes, &#191;c&#243;mo es posible que despierte la inteligencia del ni&#241;o? Y si no puede despertar la inteligencia del ni&#241;o, &#191;cu&#225;l es su funci&#243;n entonces? S&#243;lo si comprendemos los mecanismos y el proceso de nuestro propio pensar y sentir podremos ayudar al ni&#241;o a ser un individuo libre; y si para el educador &#233;sta es una cuesti&#243;n vital, no s&#243;lo prestar&#225; intensa atenci&#243;n al ni&#241;o, sino tambi&#233;n a s&#237; mismo.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Muy pocos observamos nuestros pensamientos y sentimientos. Cuando lo que vemos nos resulta a todas luces detestable, en vez de indagar su pleno significado nos limitamos a intentar refrenarlo, o lo rechazamos. No nos damos cuenta exacta de nosotros mismos; nuestros pensamientos y sentimientos son estereotipados, autom&#225;ticos. Adquirimos conocimientos sobre algunas materias, reunimos algo de informaci&#243;n, y despu&#233;s tratamos de transferir todo eso a los ni&#241;os.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Pero si nuestro inter&#233;s es aut&#233;ntico, vital, no nos contentaremos con averiguar qu&#233; experimentos educativos se est&#225;n llevando a cabo en las diferentes partes del mundo, sino que procuraremos ser muy claros respecto a c&#243;mo abordamos nosotros mismos toda esta cuesti&#243;n: nos preguntaremos por qu&#233; y con qu&#233; prop&#243;sito nos educamos y educamos a nuestros hijos; investigaremos la significaci&#243;n de la existencia, las relaciones del individuo con la sociedad, etc&#233;tera. Indiscutiblemente, los educadores deben darse cuenta de estos problemas y tratar de ayudar al ni&#241;o a descubrir la verdad acerca de ellos, sin proyectar en &#233;l sus propias peculiaridades y h&#225;bitos de pensamiento. El mero hecho de seguir un sistema, ya sea pol&#237;tico o educativo, no resolver&#225; jam&#225;s nuestros cuantiosos problemas sociales; y es mucho m&#225;s importante entender nuestra manera de hacer frente a un problema que entender el problema en s&#237;.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Para que los ni&#241;os est&#233;n libres de temor -ya sea del temor a sus padres, a su entorno o a Dios-, el propio educador no debe tener temor. Pero eso es lo dif&#237;cil: encontrar maestros que no sean v&#237;ctimas de alguna clase de miedo. El miedo coarta el pensamiento y limita la iniciativa; y un maestro que sea presa del miedo no podr&#225; de ninguna manera transmitir la profunda significaci&#243;n de estar libre de todo temor. Como la bondad, el temor es contagioso, y si el educador vive secretamente atemorizado, traspasar&#225; ese temor a sus alumnos, aun cuando dicha contaminaci&#243;n quiz&#225; no sea visible de inmediato.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Supongamos, por ejemplo, que un maestro teme a la opini&#243;n p&#250;blica y, aunque ve lo absurdo de su miedo, no puede trascenderlo. &#191;Qu&#233; ha de hacer? Al menos, puede reconocerlo ante s&#237; mismo, y puede ayudar a sus alumnos a comprender el miedo explic&#225;ndoles su reacci&#243;n psicol&#243;gica y hablando francamente con ellos sobre el particular. Esta manera franca y sincera de enfocar el asunto estimular&#225; a los alumnos a ser igualmente francos y sinceros consigo mismos y con el maestro. </font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Para darle libertad al ni&#241;o, el propio maestro debe comprender las implicaciones y el pleno significado de la libertad. El ejemplo y la coerci&#243;n, cualquiera que sea la forma que adopten, jam&#225;s ayudar&#225;n a crear un clima de libertad; y s&#243;lo en libertad puede el alumno descubrirse a s&#237; mismo y tener una percepci&#243;n esencial y directa. El ni&#241;o est&#225; influido por la gente y las cosas que lo rodean, y el verdadero educador debe ayudarle a descubrir esas influencias y su aut&#233;ntico valor. Los valores verdaderos no se descubren acatando la autoridad de la sociedad ni de la tradici&#243;n; s&#243;lo la reflexi&#243;n individual puede revelarlos.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si uno comprende todo esto a fondo, alentar&#225; al alumno desde el principio a que tenga una percepci&#243;n inteligente de los valores sociales e individuales vigentes en la actualidad: le alentar&#225; a que busque, no una serie determinada de valores, sino el verdadero valor de todas las cosas; le ayudar&#225; a no tener miedo, es decir, a liberarse de toda dominaci&#243;n, ya sea por parte del maestro, de la familia o de la sociedad, de manera que pueda florecer como individuo en amor y bondad; y, al orientar as&#237; al alumno hacia la libertad, tambi&#233;n el educador estar&#225; cambiando sus propios valores, pues &#233;l tambi&#233;n comenzar&#225; a sentirse libre del "m&#237;" y de "lo m&#237;o", y &#233;l tambi&#233;n florecer&#225; en amor y bondad. Este proceso de educaci&#243;n mutua crea una relaci&#243;n completamente diferente entre el maestro y el alumno.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">El dominio o la coerci&#243;n de cualquier clase son un obst&#225;culo directo para la libertad y la inteligencia, y, por eso, el verdadero educador no tiene autoridad ni poder en la sociedad: est&#225; m&#225;s all&#225; de los edictos y sanciones de la sociedad. Si queremos ayudar al alumno a liberarse de los obst&#225;culos que &#233;l mismo y su entorno han creado, entonces cualquier forma de dominio o coerci&#243;n debe comprenderse y desecharse, y esto es imposible si el educador no trabaja a su vez para liberarse de toda autoridad y de sus perjuicios. Seguir a otro, no importa lo sabio que sea, impide el descubrimiento de los procedimientos del "yo"; correr tras las promesas de una utop&#237;a preconcebida hace que la mente no se d&#233; cuenta en absoluto del acorralamiento que supone su deseo de seguridad, de autoridad, de contar con la ayuda de otro. El sacerdote, el pol&#237;tico, el abogado y el militar est&#225;n todos a nuestra disposici&#243;n para "ayudarnos"; pero la ayuda que nos brindan destruye la inteligencia y la libertad. La ayuda que necesitamos no est&#225; fuera de nosotros; no necesitamos implorar ayuda; la ayuda llega sin que la busquemos cuando somos humildes y trabajamos con entrega, cuando estamos abiertos a comprender nuestras aflicciones y reveses cotidianos. Debemos evitar el deseo consciente o inconsciente de apoyo y est&#237;mulo, porque tal deseo crea su propia respuesta, que es siempre gratificante: es un alivio tener a alguien que nos estimule, que nos gu&#237;e, que nos calme, pero este h&#225;bito de recurrir a otro para que nos sirva de gu&#237;a, de autoridad, pronto se convierte en el veneno de nuestra vida. En el momento en que dependemos de la gu&#237;a de otro, olvidamos nuestra intenci&#243;n original, que era despertar la libertad individual y la inteligencia. Toda autoridad es un impedimento, y es esencial que el maestro no se convierta en autoridad para sus alumnos. La forma en que se constituye la autoridad es un proceso consciente e inconsciente a la vez: el alumno est&#225; inseguro, va buscando a tientas, mientras que el maestro se siente seguro de su conocimiento, fuerte, respaldado por su experiencia; el alumno, por tanto, encuentra seguridad en la fortaleza del maestro y tiende a dejarse alumbrar por su luz, pero esa seguridad no es real ni duradera. Un maestro que consciente o inconscientemente estimule la dependencia no podr&#225; ser jam&#225;s de gran ayuda para sus alumnos; podr&#225; apabullarlos con sus conocimientos, deslumbrarlos con su personalidad, pero no ser&#225; un verdadero educador, pues su conocimiento y su experiencia son su adicci&#243;n, su certeza, su prisi&#243;n, y, mientras no se libere de esas trabas, no podr&#225; ayudarles a ser individuos integrados.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Para ser un verdadero educador, un maestro debe liberarse constantemente de los libros y los laboratorios, y debe estar siempre alerta para que sus alumnos no lo tomen como ejemplo, como ideal, como autoridad. Cuando el maestro desea realizarse personalmente a trav&#233;s de sus alumnos, cuando el &#233;xito de ellos es el suyo propio, entonces su ense&#241;anza es una forma de continuaci&#243;n de s&#237; mismo, lo cual es pernicioso para el conocimiento propio e impide la libertad. El verdadero educador debe tener en cuenta todos estos obst&#225;culos a fin de poder ayudar a sus alumnos a liberarse, no s&#243;lo de su autoridad, sino tambi&#233;n de sus propios anhelos obstaculizadores.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Desgraciadamente, cuando llega el momento de tener que comprender un problema, la mayor parte de los maestros no tratan al alumno de igual a igual; desde su posici&#243;n superior, dan instrucciones al alumno, al que ven muy por debajo de ellos. Esta manera de relacionarse con el disc&#237;pulo no hace sino reforzar el temor en el maestro y en el alumno. &#191;Qu&#233; es lo que crea esta desigual relaci&#243;n? &#191;Es que el maestro tiene miedo de que se descubran sus fallos? &#191;Acaso mantiene una distancia decorosa para proteger su susceptibilidad y su sentimiento de importancia? Esta actitud de superioridad y reserva no ayuda en modo alguno a derribar las barreras que separan a los individuos. Despu&#233;s de todo, el educador y su alumno se ayudan mutuamente para educarse a s&#237; mismos. Toda relaci&#243;n debe ser de educaci&#243;n mutua; y, dado que el aislamiento protector que confieren el conocimiento, el &#233;xito y la ambici&#243;n s&#243;lo crea envidia y antagonismo, el verdadero educador debe trascender esas murallas que &#233;l mismo levanta a su alrededor.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Y puesto que est&#225; dedicado completamente a conseguir la libertad y la integraci&#243;n del individuo, el verdadero educador es profunda y sinceramente religioso. No pertenece a ninguna secta, ni a ninguna religi&#243;n organizada; est&#225; libre de creencias y ritos, pues sabe que no son m&#225;s que ilusiones, fantas&#237;as y supersticiones proyectadas por los deseos de quienes las crean. Sabe que la realidad, o Dios, se manifiesta s&#243;lo cuando hay conocimiento propio y por lo tanto libertad.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Con frecuencia, individuos que no tienen ning&#250;n t&#237;tulo acad&#233;mico resultan ser los mejores maestros, porque est&#225;n dispuestos a experimentar; no siendo especialistas, su inter&#233;s es aprender, comprender la vida. Para el verdadero maestro, la ense&#241;anza no es una t&#233;cnica, es su forma de vida; como el gran artista, antes preferir&#237;a morir de hambre que abandonar su trabajo creador. A menos que uno tenga este ardiente deseo de ense&#241;ar, no debe ser maestro. Es de suma importancia descubrir por uno mismo si se tiene este don, en lugar de acabar dedic&#225;ndose a esta profesi&#243;n simplemente porque es un medio de ganarse la vida.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Mientras la ense&#241;anza sea una mera profesi&#243;n, un medio de vida, y no una vocaci&#243;n de total entrega, forzosamente habr&#225; un abismo entre el mundo y nosotros: nuestra vida personal y nuestro trabajo ser&#225;n parcelas distintas, separadas. Mientras la educaci&#243;n sea un empleo como otro cualquiera, ser&#225;n inevitables el conflicto y la enemistad entre los individuos y entre las diversas clases sociales; habr&#225; m&#225;s competencia, despiadada ambici&#243;n personal, y divisiones raciales y nacionales causantes de antagonismos y guerras interminables.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Pero si nos entregamos a ser verdaderos educadores, no estableceremos barreras entre nuestra vida personal y la vida de la escuela: all&#225; donde nos encontremos, nuestra prioridad ser&#225; siempre la libertad y la inteligencia. Nuestra disposici&#243;n ser&#225; igual hacia los hijos de los ricos que hacia los de los pobres, y respetaremos a cada ni&#241;o como un individuo, con su temperamento particular, su herencia, sus ambiciones: nos importar&#225;, no una clase determinada, no los poderosos o los d&#233;biles, sino la libertad y la integraci&#243;n del individuo. Dedicarse a la verdadera educaci&#243;n ha de ser una acci&#243;n completamente voluntaria, no debe ser resultado de ninguna clase de persuasi&#243;n ni de esperanza de recompensa personal, y debe estar libre de los temores inherentes al ansia de logro social y de &#233;xito. Nuestra identificaci&#243;n con el &#233;xito o fracaso de una escuela sigue estando dentro del campo de los motivos personales, y, si ense&#241;ar es nuestra vocaci&#243;n, si creemos que la verdadera educaci&#243;n es una necesidad vital del individuo, no permitiremos que nuestras ambiciones o las de otros nos obstaculicen o nos desv&#237;en: encontraremos tiempo y oportunidad para este trabajo, y nos dedicaremos a &#233;l sin esperar recompensa, honores o fama; y todas las dem&#225;s cosas de la vida -la familia, la seguridad personal y la comodidad- tendr&#225;n una importancia secundaria.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si pensamos seriamente en ser verdaderos maestros, nos sentiremos totalmente insatisfechos, no con un sistema educativo determinado, sino con todos los sistemas, pues sabemos que ning&#250;n m&#233;todo educativo puede liberar al individuo; un m&#233;todo o un sistema puede condicionarle a una escala diferente de valores, pero no podr&#225; hacerle libre. Tenemos que estar asimismo muy alertas para no caer en nuestro propio sistema particular, que la mente intenta construir en todo momento. Resulta muy c&#243;modo y seguro contar con una norma de conducta, de acci&#243;n, y por eso la mente se escuda en sus formulismos. Estar constantemente en actitud alerta nos exige y nos incomoda, mientras que el desarrollar y seguir un m&#233;todo o sistema no requiere la menor reflexi&#243;n. La repetici&#243;n y el h&#225;bito hacen a la mente perezosa, y es necesario un choque emocional para despertarla, que es a lo que llamamos problema. Lo que pasa es que, acto seguido, intentamos resolver ese problema vali&#233;ndonos de nuestras manidas explicaciones, justificaciones y censuras, todo lo cual hace que la mente se eche a dormir otra vez. La mente se deja atrapar constantemente en este estado de pereza, y el verdadero educador no s&#243;lo le pone fin en su interior, sino que ayuda a sus alumnos a que se den cuenta de esa inercia. Tal vez haya quien pregunte: "&#191;C&#243;mo se convierte uno en un verdadero educador?". Con toda seguridad, el preguntar "c&#243;mo" indica, no una mente libre, sino timorata, que busca un beneficio, un resultado. La esperanza y el esfuerzo de ser algo en la vida hacen que la mente se ajuste al fin que uno anhela; mientras que una mente libre est&#225; siempre ojo avizor, aprendiendo, y, por lo tanto, abri&#233;ndose paso entre los obst&#225;culos que ella misma proyecta. La libertad est&#225; al principio, no es algo que haya de alcanzarse al final. En cuanto uno pregunta "c&#243;mo", se tropieza con dificultades insuperables, y el maestro que est&#225; deseoso de dedicar su vida a la educaci&#243;n nunca har&#225; esta pregunta, porque sabe que no hay ning&#250;n m&#233;todo por el cual pueda uno convertirse en un verdadero educador. Cuando uno est&#225; realmente interesado, no pide un m&#233;todo que le asegure la meta deseada. &#191;Puede alg&#250;n m&#233;todo hacernos inteligentes? Podemos pasar por toda la complejidad de un sistema, obtener t&#237;tulos, y un sinf&#237;n de cosas m&#225;s, pero &#191;seremos entonces educadores, o seremos meramente la personificaci&#243;n de un sistema? Buscar recompensas, querer que se nos llame educadores prominentes, es tener ansias de reconocimiento y aplauso; y, aunque en ocasiones es agradable ser apreciado y estimulado, si uno depende de ello para mantener su inter&#233;s, esos est&#237;mulos se convierten en una droga de la que pronto nos hastiamos. Esperar reconocimiento y est&#237;mulo revela una considerable inmadurez. Si queremos de verdad crear algo nuevo, debe haber comprensi&#243;n y energ&#237;a, no reproches y disputas. Si uno se siente frustrado en su trabajo, seguramente se cansar&#225; y se aburrir&#225;. Si uno no siente inter&#233;s, evidentemente no debe continuar ense&#241;ando.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">&#191;Por qu&#233; hay con tanta frecuencia una falta de aut&#233;ntico inter&#233;s vital entre los maestros? &#191;Qu&#233; es lo que le hace a uno sentirse frustrado? La frustraci&#243;n no es resultado de verse obligado por las circunstancias a hacer esto o aquello; surge cuando nosotros mismos no sabemos lo que realmente queremos hacer. Confundidos como estamos, se nos empuja de un lado para otro, y aterrizamos finalmente en algo que no nos interesa en absoluto.</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Si ense&#241;ar es nuestra verdadera vocaci&#243;n, tal vez nos sintamos temporalmente frustrados porque no encontramos la manera de salir de la actual confusi&#243;n educativa; pero, tan pronto como veamos y entendamos lo que significa y requiere una verdadera educaci&#243;n, tendremos de nuevo el empuje y el entusiasmo necesarios. No es un asunto de voluntad o resoluci&#243;n, sino de percepci&#243;n y entendimiento. Si ense&#241;ar es nuestra vocaci&#243;n, y si percibimos la gran importancia de una educaci&#243;n correcta, no podemos ser sino la clase de educadores que de verdad se necesitan. Entonces no es preciso seguir ning&#250;n m&#233;todo; el acto en s&#237; de comprender que una verdadera educaci&#243;n es indispensable para lograr la libertad y la integraci&#243;n del individuo origina en nosotros un cambio fundamental. Si uno comprende que la paz y la felicidad s&#243;lo pueden llegar al ser humano a trav&#233;s de una verdadera educaci&#243;n, entonces, espont&#225;neamente, uno le dedicar&#225; su vida y su atenci&#243;n enteras. Uno ense&#241;a porque quiere que el ni&#241;o sea rico interiormente, lo que le permitir&#225; dar a las posesiones materiales su verdadero valor. Sin riqueza interior, las cosas del mundo adquieren una importancia disparatada, que conduce a diversas formas de destrucci&#243;n y miseria. Uno ense&#241;a para estimular al alumno a encontrar su verdadera vocaci&#243;n y a evitar aquellas ocupaciones que fomentan el antagonismo entre los seres humanos. Uno ense&#241;a para ayudar a los j&#243;venes a que se conozcan a s&#237; mismos, sin lo cual no puede haber paz ni felicidad duraderas. La ense&#241;anza no es realizaci&#243;n personal, sino abnegaci&#243;n del "yo".</font></p>
<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399" size="4">Cuando no se recibe una verdadera ense&#241;anza, la ilusi&#243;n se confunde con la realidad, y entonces el individuo est&#225; siempre en conflicto, consigo mismo y, como consecuencia, en sus relaciones con los dem&#225;s, o sea, con la sociedad. Uno ense&#241;a porque ve que s&#243;lo la comprensi&#243;n de uno mismo, y no los dogmas y ritos de las religiones organizadas, puede dar tranquilidad a la mente, y que la creaci&#243;n, la verdad, Dios, se manifiesta s&#243;lo cuando trascendemos el "m&#237;" y lo "m&#237;o".<br /></font></p>
<p><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" color="#333399"><a href="http://www.fkla.org/lasensenanzas/textos-online-tema.php?id=79&amp;fuente=big" target="_blank"><strong>Fuente original</strong></a></font></p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-03-06T15:31:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>J. Krishnamurti</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>&#191;Cu&#225;l es la funci&#243;n  de un maestro?</title>
<link>http://mdidch.zoomblog.com/archivo/2007/10/31/cual-es-la-funcion-de-un-maestro.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://mdidch.zoomblog.com/archivo/2007/10/31/cual-es-la-funcion-de-un-maestro.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000000">Maestro: &#191;Cu&#225;l es la funci&#243;n<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de un maestro?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066"></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Krishnamurti: &#191;Es la funci&#243;n<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de un maestro el ser un ejemplo para el estudiante? &#191;No hay ya bastantes ejemplos, h&#233;roes, l&#237;deres, sin a&#241;adir otros a la larga lista? &#191;Es el ejemplo la forma de educar? &#191;No es la funci&#243;n de la educaci&#243;n ayudar al estudiante a ser libre, a ser creador? &#191;Y hay libertad en la imitaci&#243;n, en la conformidad, ya sea interna o externa? Cuando el estudiante es incitado a seguir un ejemplo, &#191;no se sustenta el temor en una forma honda y sutil? Si el maestro se convierte en un ejemplo, &#191;no moldea y tuerce ese mismo ejemplo la vida del estudiante, y no foment&#225;is entonces el perpetuo conflicto entre lo que &#233;l es y lo que deber&#237;a ser? &#191;No es la funci&#243;n de un maestro, ayudar al estudiante a comprender lo que &#233;l es?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000000">Maestro: Pero el maestro tiene que guiar al estudiante hacia una vida mejor y m&#225;s noble.</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066"></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Krishnamurti: Para guiar, ten&#233;is que saber; &#191;pero sab&#233;is? &#191;Qu&#233; sab&#233;is? Sab&#233;is s&#243;lo lo que hab&#233;is aprendido a trav&#233;s de la pantalla de vuestros prejuicios, que es vuestro condicionamiento como hind&#250;, como cristiano o comunista; y esta forma de gu&#237;a s&#243;lo conduce a mayor desdicha y derramamiento de sangre, como se ve por todo el mundo. &#191;No es la funci&#243;n de un maestro ayudar al estudiante a librarse inteligentemente de todas estas influencias condicionantes, de modo que pueda hacer frente plena y profundamente a la vida, sin miedo, sin descontento agresivo? El descontento es parte de la inteligencia, pero no as&#237; la f&#225;cil pacificaci&#243;n del descontento. El descontento adquisitivo pronto es aplacado, porque sigue el gastado patr&#243;n de la acci&#243;n adquisitiva. &#191;No es la funci&#243;n de un maestro disipar la satisfactoria ilusi&#243;n de los gu&#237;as, ejemplos y conductores?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000000">Maestro: Entonces, por lo menos el maestro puede inspirar al estudiante hacia las cosas m&#225;s grandes.</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Krishnamurti: De nuevo, &#191;no est&#225;is abordando el problema en forma err&#243;nea? Si como maestro infund&#237;s en el estudiante pensamiento y sentimiento, &#191;no lo est&#225;is volviendo psicol&#243;gicamente dependiente de vos? Cuando actu&#225;is como su inspiraci&#243;n, cuando os contempla a cierta altura como contemplar&#237;a a un conductor o a un ideal, seguramente que est&#225; dependiendo de vos. &#191;No engendra temor la dependencia? &#191;Y no paraliza el temor la inteligencia?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000000">Maestro: Pero si el maestro no ha de ser ni un inspirador, ni un ejemplo, ni un gu&#237;a, &#191;entonces cu&#225;l es, en nombre del cielo, su verdadera funci&#243;n?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Krishnamurti: En el momento en que no sois ninguna de estas cosas, &#191;qu&#233; sois? &#191;Cu&#225;l es vuestra relaci&#243;n con el estudiante? &#191;Ten&#237;ais anteriormente alguna relaci&#243;n siquiera con el estudiante? Vuestra relaci&#243;n con &#233;l se basaba en una idea de lo que era bueno para &#233;l, que &#233;l deb&#237;a ser esto o aquello. Vos erais el maestro y &#233;l era el alumno; vos actuabais sobre &#233;l, influ&#237;ais sobre &#233;l conforme a vuestro condicionamiento particular, de modo que, consciente o inconscientemente, lo moldeabais a vuestra propia imagen. Pero si dej&#225;is de actuar sobre &#233;l, entonces &#233;l es importante en s&#237; mismo, lo que significa que ten&#233;is que comprenderlo y no reclamar que &#233;l os comprenda a vos o a vuestros ideales, que de todos modos son falsos. Entonces ten&#233;is que tratar con lo que &#233;l <u>es</u> y no con lo que <u>deber&#237;a ser.
<p></p></u></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Seguramente, cuando el maestro considera a cada estudiante en su propia singularidad, y que por lo tanto no ha de ser comparado con ning&#250;n otro, no se interesa entonces por un sistema o m&#233;todo. Su inter&#233;s &#250;nico est&#225; en &#147;ayudar&#148; al estudiante a comprender las influencias condicionantes en torno suyo y en su interior, de modo que pueda enfrentarse inteligentemente, sin miedo, al complejo proceso de vivir, sin a&#241;adir m&#225;s problemas a la ya existente confusi&#243;n.</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000000">Maestro: &#191;No est&#225;is pidiendo al maestro una tarea que est&#225; muy por encima de sus posibilidades?</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">&nbsp;
<p></p></font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" align="justify"><strong><font color="#000066">Krishnamurti: Si sois incapaz de esto, entonces &#191;por qu&#233; ser maestro? Vuestra pregunta tiene sentido s&#243;lo si el ense&#241;ar es para vos una mera carrera, un empleo como cualquier otro, pero en mi sentir nada es imposible para el verdadero educador.</font></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt">&nbsp;
<p></p></p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-10-31T14:37:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>J. Krishnamurti</dc:creator>
</item>

</channel>
</rss>

