Recientes estudios ponen de manifiesto que los médicos españoles no predican con el ejemplo y descuidan mucho su salud. Aunque resulte un tanto paradójico, lo cierto es que se trata de un problema de hondo calado, tanto que ha hecho saltar las alarmas en la profesión. En algunas ciudades ya se han establecido programas de detección y ayuda para los médicos enfermos.
Una encuesta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid señala que casi cuatro de cada diez médicos reconocen padecer niveles patológicos de estrés; el 26% se confiesa sedentario; el 16% toma psicofármacos (somníferos, tranquilizantes y antidepresivos); el 28% es fumador, y el 15% es bebedor habitual. Además, sólo el 55% toma medidas para prevenir los riesgos laborales y únicamente el 26% pasa revisiones médicas.
Leer el artículo completo