Hay unos gráficos que valen más que mil palabras para comprender los despropósitos de la vacunación.

El autismo ha aumentado el 2000% como efecto secundario de las vacunas. Si la insensatez de vacunar a los niños, por lo menos se postergara hasta despues de los cuatro años, el cerebro ya habría madurado lo suficiente como para soportar la agresión de la vacuna, y los casos de autismo descenderían vertiginosamente.
La prueba de esto es que ningún adulto se convierte en autista por muchas agresiones de vacunas o mercurio que soporte. Algunos mueren, pero a ninguno le produce autismo.

El gráfico habla por si sólo. Los vendedores de vacunas dicen que gracias a ellas se han erradicado las enfermedades, pero ninguno enseña el gráfico desde antes de empezar las vacunaciones. La mayoría de enfermedades las ha erradicado la higiene y las alcantarillas, y después de iniciar las vacunaciones los casos siguieron descendiendo al mismo ritmo que lo hubieran hecho sin vacunas.

El primer aumento de casos es debido a que cambiaron el método de evaluación para meter como difteria otras enfermedades. Luego el gráfico habla por si sólo.

Sin palabras


